Semilla y el sombrero para la lombriz

Categorias : Amistad, Animales
Edad
Cuento para 2 años y más
Tiempo de lectura
2 minutos
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MUSICA DE FONDO CALMADA #1

El aire del jardín olía a tierra y a flores. Una semilla redonda cayó al suelo, junto a una maceta vacía. Intentó enterrarse para descansar, pero el suelo estaba muy duro.

Rodó despacio hasta un rincón fresco, debajo de un gran arbol. Allí encontró un gusano marrón que se movía entre las piedras.

—¡Un fideo sucio! —dijo la semilla.

—¡Hey! Soy una lombriz —dijo él—. Y puedo ayudarte a econtrar un lugar para descansar.

La lombriz cavó un túnel pequeño y la semilla rodó detrás de él. Abajo, la tierra era blanda y fresca.

—Aquí puedes quedarte —dijo la lombriz.

Pero la semilla rodó hacia un lado, rodó hacia el otro y no logró quedarse quieta.

—Es que soy redonda —dijo—. Por eso nunca descanso.

Entonces cayó una gota. Y otra. Y otra. Arriba, en el jardín, estaba lloviendo. El agua entró en el túnel y se fue por un huequito del fondo.

—¡Se escapa toda! —dijo la lombriz—. Sin agua, aquí no crece nada.

La semilla rodó hasta el huequito y, sin querer, lo tapó. El agua se quedó. La tierra se puso húmeda y blandita.

—¿Ves? —dijo la lombriz—. Ser redonda sirve para algo. Eres el tapón perfecto.

La semilla bebió despacio, y por primera vez se quedó quieta.

—Ahora te tapo con tierra, para que duermas calentita —dijo la lombriz. Y empujó tierra encima de ella hasta cubrirla.

La semilla durmió toda la noche.

Por la mañana, una hojita verde salió de la tierra, justo encima del túnel. La lombriz se asomó y se puso debajo.

—Sombra —dijo—. Ahora tengo sombrero.

—Gracias, lombriz —dijo la semilla—. Y perdón por lo del fideo.

—No importa —contestó él—. Debajo de tu hoja parezco un fideo elegante.

Y los dos se rieron bajo el sombrerito verde.

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